Antes y después: tres reformas reales de pisos en Barcelona y el Vallès, y qué decidió cada propietario
Tres obras reales de nuestro portfolio: abrir la cocina en Sagrera, renovarlo todo sin mover tabiques en Castellar y actualizar un piso antiguo.

Si dudas entre hacer o no una reforma integral, ver obras terminadas aclara más que cualquier lista de consejos. Hemos elegido tres proyectos de nuestro portfolio con puntos de partida muy distintos: un piso en la Sagrera donde se abrió la cocina al comedor, una vivienda en Castellar del Vallès que se renovó por completo sin cambiar la distribución y un piso antiguo en el que el propietario prefirió una actualización.
Las fotos del antes y el después están en la sección «Proyectos» de nuestra web; aquí contamos lo que no se ve en ellas.
Caso 1 · Sagrera: abrir la cocina al comedor
El proyecto «Reforma Integral en Sagrera», en el distrito de Sant Andreu, fue una reforma integral con derribo de la cocina para transformarla en office, suelo vinílico, carpintería completa y pintura de todo el piso.
Durante la obra se veía la cocina derribada y el mueble nuevo montándose en un espacio ya abierto al comedor, y el baño picado hasta la pared, con las tuberías vistas.
El resultado:
- Un comedor-office abierto, con mesa de madera y lámpara colgante de globos, y la cocina al fondo con frentes de madera y encimera clara en península.
- Suelo vinílico de lamas en espiga en tono claro, continuo por todo el piso.
- Un baño con dos espejos ovalados retroiluminados, mueble suspendido de madera, lavabo alargado y ducha de obra con mampara.
- Un salón con salida al balcón e iluminación LED indirecta en el paso entre estancias.
Abrir la cocina es una de las decisiones que más pueden cambiar un piso: suele ganar luz, el comedor parece más amplio y la casa se vive de otra manera. Supone tocar la distribución, así que conviene que un técnico confirme antes qué tabiques se pueden derribar; y en Barcelona un cambio de distribución suele tramitarse con comunicado de obras y proyecto. Si piensas en algo parecido, lee «Reforma de cocina en Barcelona: los 7 errores que encarecen la obra».
Caso 2 · Castellar del Vallès: cambiarlo todo sin mover un tabique
En la «Reforma Integral en Castellar del Vallès» se quiso respetar la distribución. Era una vivienda de 95 m² y el objetivo fue una transformación completa respetando las divisiones originales, con actualización total de las instalaciones eléctricas y de fontanería.
Antes, el piso tenía parquet en tono anaranjado, puertas y marcos color miel, una habitación infantil con muebles blancos y un recibidor con suelo cerámico marrón y puerta de entrada de madera.
Después:
- Pavimento porcelánico de gran formato en gris claro en toda la vivienda.
- Puertas lacadas en blanco y, en el pasillo, el arco original conservado.
- Un armario vestidor con puertas de espejo.
- Una cocina alargada con frentes oscuros y ventana al fondo.
- Un baño con lavabo de piedra sobre mueble de madera y espejo redondo retroiluminado.
- Salón con mueble de TV y aire acondicionado de pared.
La lección de esta obra es que una reforma integral no obliga a cambiar la distribución. Aquí se renovó todo lo que no se ve, la electricidad y la fontanería, y todo lo que se toca a diario: suelos, puertas, cocina y baño. Conservar el arco del pasillo ayuda a mantener el carácter del piso. Si tu vivienda tiene la instalación original, en nuestro artículo sobre cuándo es obligatorio cambiar la instalación eléctrica de un piso antiguo explicamos qué revisar.
Caso 3 · Actualizar un piso antiguo sin reforma integral
En «Actualización Piso Rambla», un piso antiguo, el propietario quería pintura completa y reparación de grietas en unas paredes con gotelé y papel pintado imitación madera. Además pidió parquet AC6 en todo el piso y cambiar la bañera por un plato de ducha, con una pequeña actualización del baño.
Antes había apliques de pared, suelo de terrazo, armarios empotrados de madera oscura y un baño con bañera y azulejo verde. Después, las paredes quedaron lisas y pintadas en blanco, el suelo laminado AC6 en tono madera recorre todo el piso y se pintó también el balcón. En el baño solo se sustituyeron el plato de ducha, la mampara y la grifería de la ducha; el resto del mobiliario se mantuvo. También se conservaron las puertas, los marcos de madera oscura y los radiadores.
No se tocaron instalaciones, así que no la llamamos reforma integral: es una actualización. Y es una opción perfectamente válida cuando el presupuesto es contenido. El propietario eligió lo que más se nota al entrar (paredes, suelo y ducha) y conservó el resto. En nuestra experiencia, quitar el gotelé y cambiar el suelo es de lo que más transforma la percepción de un piso antiguo.
Qué tienen en común las tres obras
Aunque el alcance fue muy distinto, nuestra forma de trabajar no cambia de una obra a otra:
- Visita técnica gratuita en 24-48 h para ver el estado real del piso.
- Propuesta de distribución cuando tiene sentido cambiarla, y propuesta de qué conservar cuando no.
- Presupuesto por partidas con precio cerrado por escrito: demoliciones y retirada de escombros, tabiquería, instalaciones con sus boletines, cocina y baño, suelos, carpintería, pintura y limpieza final.
- Trámite del comunicado de obras o la licencia, según lo que pida cada obra.
- Calendario firmado y un jefe de obra que coordina a todos los gremios, con un solo interlocutor para el cliente.
- Limpieza final, repaso y garantía de 3 años en mano de obra por escrito.
Cualquier cambio sobre lo previsto se acuerda por escrito antes de ejecutarlo.
Qué decidir antes de empezar
Las decisiones grandes se toman al principio:
- Distribución. ¿Te gusta cómo está repartido el piso o quieres abrir espacios? Condiciona el trámite y el orden de la obra.
- Instalaciones. La reforma integral típica en Barcelona es un piso de 60-90 m² con la instalación eléctrica original, un pasillo largo, cocina cerrada y bañera. Si vas a cambiar suelos y paredes, suele ser buen momento para renovar electricidad y fontanería.
- Qué conservar. Un arco, unas puertas de madera, unos radiadores o los muebles del baño pueden quedarse si están bien. Decidirlo pronto puede ahorrar trabajo.
- Vivir o no en casa. En una reforma integral no lo recomendamos; si no hay alternativa, se organiza por fases dejando una zona habitable.
- Trámites. La mayoría de las reformas necesitan algún trámite. En Barcelona, una obra interior que no toca distribución, estructura, fachada ni carpintería exterior suele ir por enterado; cambiar la distribución o las ventanas requiere comunicado de obras. Lo detallamos en «Licencias para reformar en Barcelona: obra menor, comunicado e ITE».
Como referencia general, un piso de 80 m² se reforma íntegramente en 6-8 semanas; una cocina o un baño completos, en 2-3 semanas de obra. Y si todavía estás comparando empresas, en «Elegir empresa de reformas en Barcelona: 7 preguntas antes de firmar» tienes una lista para la primera reunión.
De qué depende el presupuesto
Cada presupuesto se hace a medida. Influyen sobre todo:
- Los metros y el número de estancias que se reforman.
- El estado de las instalaciones: no es lo mismo conservarlas que renovarlas con boletín.
- Los cambios de distribución, que suman derribos, tabiquería y trámite.
- Los acabados elegidos: tipo de suelo, carpintería, cocina y baño.
- El edificio: acceso, ascensor, horarios de la comunidad y retirada de escombros.
- Lo que decides conservar.
Además, conviene reservar entre un 5 y un 10 % del presupuesto para imprevistos, sobre todo en pisos antiguos.
Cada obra es distinta: el presupuesto se cierra por escrito tras la visita técnica gratuita en 24-48 h. Pide la tuya y, mientras tanto, mira más antes y después en la sección «Proyectos» de la web. En Reformando365 reformamos pisos, casas y locales en Barcelona y su área metropolitana desde 2010.
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