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    Humedades en casa: condensación, capilaridad o filtración, cómo distinguirlas y qué reforma resuelve cada una

    Moho en esquinas, zócalos que se abomban o una mancha que crece con la lluvia: cómo saber qué humedad tienes y qué reforma la resuelve de verdad.

    Humedades en casa: condensación, capilaridad o filtración, cómo distinguirlas y qué reforma resuelve cada una

    Una mancha en la pared, moho en una esquina del dormitorio, pintura que se abomba por encima del zócalo. Todas se llaman «humedades», pero son tres problemas distintos que piden tres reformas distintas. En nuestra experiencia, uno de los errores más frecuentes es tratar la mancha sin saber de qué tipo es: se pinta, se tapa y al invierno siguiente, o con la siguiente lluvia, vuelve. Aquí explicamos cómo reconocer cada una y qué obra la resuelve.

    Tres humedades que parecen la misma

    El agua llega por caminos distintos:

    • Condensación: el agua ya está dentro de casa, en forma de vapor, y se deposita en las superficies frías.
    • Capilaridad: el agua está en el terreno y sube por los muros, como por una esponja.
    • Filtración: el agua entra desde fuera por un fallo concreto, una junta, una grieta, una terraza o una ventana.

    Si la mancha no depende del tiempo ni de la estación y el contador gira con los grifos cerrados, lo más probable es una fuga de fontanería.

    Condensación: el vapor de la casa en la pared fría

    Suele ser la más frecuente en pisos de Barcelona y la que más se confunde con una filtración. El aire de casa carga vapor al cocinar, ducharse o secar ropa dentro, y ese vapor se convierte en agua al tocar una superficie fría: el vidrio de una ventana sencilla, la esquina entre fachada y techo, la pared detrás de un armario pegado a un muro exterior, el cajón de la persiana.

    Cómo se reconoce:

    • Suele aparecer en invierno y mejorar en verano.
    • Forma puntitos de moho negro o verdoso, más que un cerco de borde marcado.
    • Se concentra en esquinas, techos junto a la fachada, alrededor de ventanas y detrás de muebles; los cristales suelen amanecer empañados.
    • En nuestra experiencia, empeora al cambiar las ventanas por otras más estancas sin añadir ventilación: el vapor que antes se escapaba por las rendijas se queda dentro.

    No es un fallo de la pared, sino la suma de mucho vapor, poca ventilación y superficies frías; por eso la pintura antimoho sola no la cura.

    Capilaridad: el agua que sube del suelo

    Los muros de ladrillo, piedra o mortero son porosos: si tocan terreno húmedo, el agua asciende por ellos y se evapora en la superficie, dejando atrás las sales que arrastra. Es típica de plantas bajas, sótanos, locales y casas antiguas sin lámina de corte en la base del muro; cerca del río o del delta, como en Sant Boi, conviene vigilarla en las plantas bajas.

    Cómo se reconoce:

    • Una franja continua que arranca en el suelo y suele subir hasta un metro, con un límite irregular.
    • Eflorescencias: un polvo blanquecino, el salitre, que reaparece aunque se limpie.
    • Pintura y yeso abombados por encima del zócalo, rodapiés de madera podridos; está todo el año y apenas cambia por ventilar.

    Filtración: el agua que entra de fuera

    Aquí hay un fallo físico por el que entra agua de lluvia, y hay que encontrarlo: la cubierta, el encuentro entre la ventana y la pared, las grietas y remates de fachada, los cantos de balcón, los bajantes, los patios de luces.

    Cómo se reconoce:

    • Una mancha localizada con un cerco amarillento de borde marcado, que suele crecer con la lluvia y secarse entre lluvias.
    • Suele estar en la última planta, junto a una ventana, un balcón, una terraza o un bajante.
    • No tiene por qué estar debajo de la entrada: el agua puede correr a lo largo de viguetas y bovedillas hasta asomar lejos.

    Las de terraza y cubierta las contamos en «Goteras y filtraciones en terrazas y cubiertas en Barcelona: causas, cómo localizar la entrada de agua y cuándo rehabilitar la terraza»; aquí nos centramos en las que entran por fachada y ventanas, las que más se confunden con condensación porque también salen junto a los huecos.

    La prueba del papel de aluminio

    Cuando las señales anteriores no bastan, una comprobación casera separa el agua del aire del agua del muro. Seca una zona de la mancha, pega encima un cuadrado de papel de aluminio con cinta por los cuatro lados y espera uno o dos días. Gotas en la cara que mira a la habitación: el agua viene del aire, condensación. Humedad en la cara pegada a la pared: el agua viene del muro, capilaridad o filtración. Es orientativa; si el resultado es confuso o conviven dos causas, un técnico lo confirma con un higrómetro de contacto, que mide la humedad del muro a distintas alturas, o una cámara térmica.

    Qué reforma resuelve cada una

    Lo que une a las tres es el orden: primero se corrige la causa, después se sanea la pared y solo al final se pinta. La pintura antimoho mata el hongo de la superficie, pero no quita el vapor, ni el agua del muro, ni cierra la entrada, y el soporte tiene que estar seco para que el producto agarre.

    Para la condensación:

    • Ventilación: aireadores en la carpintería o en el muro, extractores en baño y cocina que funcionen de verdad y, en pisos muy estancos, ventilación mecánica. Sin esto, lo demás suele quedarse corto.
    • Quitar la superficie fría: trasdosado aislado en las paredes que dan a fachada o patio, vidrios dobles y cajón de persiana aislado. A escala de edificio, el SATE corrige los puentes térmicos por fuera y reduce mucho las condensaciones, como explicamos en «SATE en comunidades de vecinos de Barcelona: qué es y cuánto ahorra en energía».
    • Saneado y pintura antimoho, después de lo anterior.

    Para la capilaridad:

    • Cortar el ascenso del agua con una barrera química: se inyecta en una hilera de taladros en la base del muro un producto que crea una franja hidrófuga. Con el terreno accesible, un drenaje perimetral puede complementarla.
    • Renovar el revestimiento: se pica el yeso dañado y se sustituye por un mortero de saneamiento transpirable, que deja evaporar la humedad restante sin que las sales rompan el acabado. Los morteros de cemento y las pinturas plásticas que «sellan» suelen empujar el agua más arriba.
    • Pintura transpirable.

    Para la filtración:

    • Encontrar y cerrar la entrada: sellar el encuentro de la ventana con la pared, reparar grietas y cantos de balcón, renovar la coronación de una medianera, cambiar un bajante, reimpermeabilizar la terraza. En fachadas, patios y medianeras a menudo se puede hacer con trabajos verticales, sin andamio.
    • Dejar secar el muro, lo que puede llevar semanas, y después picar, sanear y enlucir la zona afectada, imprimación bloqueadora y pintura antihumedad con acabado uniforme en toda la pared o techo.

    Un caso real: humedades junto a las ventanas en un piso de Gràcia

    En el portfolio de nuestra web está la obra de pintura y cambio de encimera de un piso de Gràcia: pintura, reparación de grietas y humedades en varias zonas cerca de la carpintería de aluminio. En las fotos se ve el yeso saltado bajo el alféizar, la pintura desprendida en el encuentro de la pared con el techo y grietas que siguen el contorno del hueco. Que el daño rodee la ventana, sin puntitos de moho en las esquinas frías, apunta más a agua que entra por los encuentros de la carpintería que a condensación. Se repararon las grietas estructurales con malla, se picó el yeso dañado hasta el ladrillo, se enyesó toda la zona y se pintó.

    De qué depende el presupuesto

    • El tipo de humedad y si conviven dos causas.
    • Los metros de pared o techo que hay que sanear y el estado del yeso.
    • En capilaridad, el espesor del muro y los metros lineales que hay que tratar.
    • En filtración, dónde está la entrada y si se llega con trabajos verticales o hace falta andamio.

    Cada obra es distinta, el presupuesto se cierra por escrito tras la visita técnica gratuita en 24-48 h. En Reformando365 diagnosticamos el tipo de humedad en esa visita, tratamos la causa, saneamos el yeso y pintamos con imprimación bloqueadora y pintura antimoho, en Barcelona y su área metropolitana. Un saneado con pintura antihumedad suele llevar dos o tres días contando el secado; con lluvias hacemos la visita, el diagnóstico y, si entra agua, una reparación provisional, y la definitiva se programa en los primeros días secos.

    Preguntas frecuentes

    • ¿La humedad es responsabilidad de la comunidad o mía? Depende de por dónde entra. Si viene de un elemento común, como la fachada, la cubierta o un bajante general, con carácter general la reparación corresponde a la comunidad; el saneado y la pintura dentro de tu piso suelen ser tuyos salvo que el daño lo haya causado el elemento común. Documéntalo con fotos y avisa por escrito al administrador.
    • ¿Hace falta permiso? Un saneado interior y pintura suelen ir, como mucho, por el enterado de Barcelona; si la obra toca la fachada, los balcones o la cubierta, puede hacer falta un comunicado de obras y el acuerdo de la comunidad. Manda la consulta previa, como explicamos en «Licencias para reformar en Barcelona: obra menor, comunicado e ITE».

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